«No está muerto lo que yace eternamente…»

«The Nameless City», H.P Lovecraft

Si bien H.P. Lovecraft escribió grandes cuentos de terror/horror, excelentes para mí. Alrededor de él se comenzaron a generar tantos mitos y leyendas que en el mundo del ocultismo y lo esotérico, grandes representantes de estas creencias, como cualquier otra religión, creen que lo que el contaba era cierto, verdades contadas por demonios a través de sus sueños e intentaron recrear el famoso «Libro maldito», mencionado varias veces entre otros libros de magia, en sus cuentos (principalmente en los que pertenecen a «Los Mitos de Cthulhu»). En los cuentos de Lovecraft, la historia de Abdul Alhazred (juego de palabras de «All has read», «todo ha sido leído») y su Libro Maldito son mencionados de formas muy breve y poco precisas, por ende, su contenido siempre fue un misterio. Ademas, en base a la cruel y maldita experiencia de este misterioso árabe, generaría la creencia (ficticia) de maldiciones y destinos aciagos para todos aquellos que lo leyeran, puesto que su contenido, habla de las estrellas, el universo y sus dioses, como invocar demonios y todo esas cosas tan fascinantes para aquellos que no creemos en el dios católico.

A partir de esto, Donald Tyson, un escritor canadiense, seudo mago y amante del ocultismo, llegaría a Lovecraft no sólo como lector sino como creyente. Tyson recopila toda la información dispersa en los cuentos de Lovecraft y escribe una especie de «grimorio» que titula: «Necronomicon: El libro maldito de Alhazred». Este libro, como bien hace mención Lovecraft en sus cuentos, es una especie de diario o recopilación de los viajes y descubrimientos del misterioso Árabe Abdul Alhazred, su encuentro con demonios, criaturas, ciudades mitológicas y seres de poder incalculable, Dioses no canónicos de la realidad universal y de los mitos de Lovecraft.

Es muy claro que, siendo que Lovecraft menciona que sólo existirían cinco o sietes copias de este libro salvaguardadas en bibliotecas o museos por gente idónea, sería imposible conseguir en cualquier librería lo que Tyson escribió. Sin embargo, un hecho muy curioso es que uno de esos lugares es la Biblioteca Nacional Argentina. ¿Extraño que un escritor norteamericano tengan en cuenta estos lugares? bien, el hecho es que por aquella época, Jorge Luis Borges había presidido la Biblioteca Nacional, y además habría escrito la ficha del libro, como si estuviera catalogado y presente en ese lugar, a pesar de su probable inexistencia. Todas estas circunstancias, dispararon al rededor de Argentina y en los Lovecraftianos una vorágine de teorías. Incluso algunas dicen, que Borges, se quedaría ciego luego de haber leído este libro. Teniendo en cuenta que la sede de la Biblioteca Nacional por aquella época tiene varios túneles subterráneos y catacumbas, la leyenda no dejó de crecer.

Jean Pierre Léaud, famoso actor francés por ejemplo, vino a Argentina hace dos años (2018) y uno de sus recorridos fue ir a la Biblioteca, a buscar el libro. Sin embargo, le dicen que el mismo probablemente se perdió dos años después de que Borges escribiera su fecha, en una mudanza. Extrañas historias y sucesos parecen rodear al verdadero libro que dan incluso lugar a películas como la argentina «Necronomicón: El libro del infierno».

Pero, detrás de todo este misterio, estos mitos y esoterismo, como buen lector y amante de las artes en todas sus variantes (y fan declarado de Lovecraft) tuve que hacerme de una copia, al menos del escrito por Donald Tyson, al cual como fotgrafo, no podía dedicarle unas capturas.

Si bien, nada ha sido probado, ni nada ha sido contrariado, en la cultura popular los Mitos creados por Lovecraft tiene un poder y atractivo fuera de lo común ya que su horror, no es sobre fantasmas o seres satánicos como estamos acostumbrados, sino algo más real o tangible, al menos en tentación del imaginario, que es lo cósmico. ¿Por qué más tangible? Sabemos que el cosmos, el universo y los planetas existen, son parte real de nuestras vidas, sin embargo fantasmas y la visión judeocristiana, no son evidenciadas más que en la creencia popular. ¿Es demasiado loco pensar, que en el basto e infinito universo, puedan existir seres y criaturas incomprensibles para nosotros? ¿Ustedes que creen?

Aquí las fotos del libro en casa, en época de cuarentena.